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lunes, enero 31, 2011

DE MI LIBRO CUENTOS DE MI ABUELO

Cuento 15.- Cadena de Arena

Se produjo la tan temida invasión, sometida la ciudad a la mas cruel opresión, no sólo en términos de violencia física, sino además con la deportación de todos los viejos, para romper de tal modo la referencia histórica que los mayores transmiten a sus sucesores mediante relatos, anécdotas, cuentos y consejos que en las frías noches de la montaña reunidos en torno a la estufa acompañados por el crepitar de la llamas que hacen de música de fondo al encuentro familiar.

El astuto invasor, no satisfecho con la tortura de someter a los jóvenes a la ruptura de sus raíces los convoca a realizar una cadena de arena, algo tan insólito como imposible, bajo apercibimiento de la matanza generaliza en caso de no lograrse.

El padre de uno de los habitantes del pueblo, que había logrado burlar la deportación y que se mantenía oculto en el sótano de la vivienda, instruye a su hijo para que se presentara ante las autoridades a solicitarle le señalara un modelo de la cadena a realizar, de tal forma lograr la economía de materiales.

La astucia no pasó desapercibida, inmediatamente los invasores detuvieron al proponente bajo el cargo de tener un viejo escondido responsable de la idea.

Hay un viejo entre ustedes

Este cuento lo relató mi padre, ya muy entrado en años y siendo el mayor del grupo, en una reunión con jóvenes en la ciudad de Mar del Plata, que potenció el contenido y causó un fuerte impacto entre ellos.

jueves, enero 27, 2011

DE MI LIBRO CUENTOS DE MI ABUELO

Cuento 13.- Piedras en la alforja

Volvían a sus hogares dos trabajadores emigrados, cumplido el período temporario de trabajo, uno de ellos con alforja cargada y el otro sin carga alguna.

Intercambiaban experiencias sobre las labores desarrolladas y las largas jornadas laborales, así como la composición de la familia de cada uno, amigos, conocidos y enemigos, en fin sobre todo lo que se habla en los largos trayectos de caravana.

El que no traía carga le pregunta al otro que llevaba en las alforjas. Responde que de un lado llevaba la mercadería que había comprado para el sustento familiar hasta la próxima temporada de trabajo y del otro lado piedras para compensar el peso de la carga y mantener la montura en equilibrio.

No amigo así no se hace, le dice el otro, debes sacar las piedras y repartir la mercadería.

Vaya no me había apercibido, desciende de su caballo y comienza a extraer las piedras, mientras pregunta y tu porque no traes carga alguna.

Bueno yo me gaste el dinero de mi trabajo en juergas y diversiones varias, por lo que no tuve remanente para compras, responde.

Escuchado a su interlocutor estima que no puede seguir consejo de alguien que no había tenido la sensatez suficiente para administrar sus ingresos aunque luzca en apariencia congruente, por lo que reintegra las piedras que había sacado, monta nuevamente y reinicia el camino de retorno y dice “quien no tiene carga no puede aconsejar como se debe transportarlas”

domingo, enero 23, 2011

DE MI LIBRO CUENTOS DE MI ABUELO

Cuento 9.- Transporte en Burro

Viajaban un padre con dos hijos camino al pueblo, el padre sobre el burro y los hijos caminando a un costado, cuando un parroquiano señala, como puede ser que un padre haga caminar a sus hijos mientras el va montado.

El padre ante ello, monta los dos niños en el burro y camina a su lado cuando escucha, como puede ser que los hijos permitan a su padre ir caminando mientras ellos montan en el burro.

Monta el padre y los hijos en el burro y reciben la reprimenda de, como pueden estos desalmados hacer sufrir el burro con semejante carga.

Deciden caminar los tres junto al burro, y reciben la burla de los observadores que le señalan que tontos que ninguno monta el burro.

Entonces entre los tres llevan al burro en andas, cuando nuevamente se les burlan por no valerse del burro para el transporte de alguno de ellos, por lo que así como iban se acercan al río y arrojan el burro al agua.

En las inmediaciones de mi domicilio, aunque del otro lado de las sierras grandes, en la ciudad de Mina Clavero, se realizó en el día de ayer el Rally Mundial de Burros


viernes, enero 21, 2011

DE MI LIBRO CUENTOS DE MI ABUELO

Cuento 3.-El emperador y el viejo sabio

Era el emperador ilustre e ilustrado, descendiente de reyes se había formado leyendo a los escritores clásicos, que le había permitido adquirir un robusto basamento de conocimientos, para acceder a las causas mas profundas e inquirir la información sobre las cuestiones mas dificultosas.
Cómo la información llega a los gobernantes a medida de sus deseos y segun sus conocimientos, le permitía acrecentar su saber y nada o casi nada de los secretos divinos y humanos le era desconocido, antes bien, su saber superaba a la suma del de su pueblo.
Tanto conocimiento tenía perplejo a sus asesores, quienes al pretender instruirlo eran sorprendidos al ser corregidos sobre sus errores, no antes sin guardar en su memoria en forma reservada lo que había escuchado que asimilaba a partir de metáforas que le había transmitido el interlocutor sin saberlo y servía al emperador para su propio entendimiento.
Resolvía las cuestiones que se le traían en forma casi inmediata, siempre con una alternativa diferente a las opciones que le planteaban sus asesores, quienes con desconocimiento se la transmitían indirectamente a través de sus postulados.

Parte el emperador, casi un dios, a recorrer sus dominios, todo el entorno se acomodaba a su paso, en el cielo las aves y los propios brutos de su carruaje marchaban al ritmo de su pensamiento, ensimismado en sus pensamientos recibía del entorno la evidencia o corrección de sus análisis, de dimensiones tan extraordinarias que alcanzaban los límites de la existencia del cosmos sobre el cual tenía alternativas para plantearle de los dioses correcciones varias.
Detenido el cortejo en uno de sus pueblos de su dominio toma noticia de la existencia de un viejo hombre inmensamente sabio.

Como no podía ser de otra manera pretende el emperador medirse con ese hombre para mensurar hasta donde alcanzaban sus saberes, por lo que invita traigan ante su presencia a tan profundo hombre autodidacta que logro perforar los mas arcanos misterios de la sociedad y la naturaleza valiéndose sólo de su profunda perspicacia.

Llega ante el emperador el sabio de periferia, desdentado, ligeramente encorvado, entrado en años, pelo y barba hirsuta y cana, cubierta su cabeza con gorro frigio, bombacha turca de características similares a usadas en la región del plata a las que fueron traídas por los comerciantes ingleses como rezago de las usadas por los turcos en la guerra de Crimea.

Se presenta con sublime humildad ante la autoridad, como sólo saben hacerlo los sabios, descendientes de hititas, conocedores de los peligros que implica mal disponer a la autoridad y preguntado si desea contar con un traductor con voz casi inaudible contesta que para él no era necesario.

Ante ello el emperador, que no podía ser menos, expresa voluntad coincidente de no valerse tampoco de un traductor y con actitud soberbia traza una circunferencia con su bastón de mando en el suelo arenoso del anfiteatro del encuentro y ceremonioso le entrega el bastón al invitado, quien titubeante lo toma y traza una recta que divide el circulo en dos partes iguales y le devuelve el bastón al monarca, quien traza un nuevo círculo en el piso entregando nuevamente el bastón al anciano, quien en esta oportunidad señala un cuarto del círculo.

Satisfecho con la respuesta el emperador muestra con gestos de asentimiento la satisfacción de las respuestas obtenidas y expresa a sus cercanos que evidentemente estaba frente a una persona muy sabia, que preguntado cómo estaba formado el mundo, había contestado la mitad es tierra y la otra mitad aire, y preguntado cómo estaba formada la tierra, había dicho un cuarto es tierra y tres cuartas partes agua.

Mientras el viejito también satisfecho mientras se retira le comenta a los paisanos que lo acompañaban que el emperador le había presentado una bandeja de pasclava y quería conocer cuánto de ella era capaz de comer a los que expresó que la mitad y en segundo lugar le trazó una bandeja más grande por lo que señaló se animaba a comer un cuarto de ella.

miércoles, enero 19, 2011

DE MI LIBRO CUENTOS DE MI ABUELO

Cuento 5.- INVESTMENT

Era un rey que aspiraba a ser versado en economía, detrás de su trono había colocado una biblioteca con los principales libros de economía de los premios nobel Americanos, nunca los había leído, pero tenía la peregrina esperanza se adquirir los conocimientos por ósmosis.

Porque son siempre americanos los economistas, se preguntaba, cual es la causa de que desde su reino nunca había surgido un premio nobel de economía, eso desvelaba al rey que aspiraba a contar con corporaciones que regulen el mercado mundial de insumos básicos con un nuevo sistema de ahorro.

Tenía en la sala del trono escrito en una de las paredes laterales con letras de oro lo siguiente:
Investment, the purchase of a financial product or other item of value with an expectation of favorable future returns. In general terms, investment means the use money in the hope of making more money.
Inversión, es en finanzas, la compra de un producto financiero u otro elemento de valor con una expectativa de favorables resultados futuros. En términos generales, la inversión significa que el dinero se uso en la esperanza de ganar más dinero.

Se encontraba entre estos devaneos económicos cuando fue anoticiado que un productor invertía sus ingresos de forma singular, por lo que presuroso se dirige el rey en a conversar con este de tal forma recibir de primera mano las características de las operaciones que realiza con sus ingresos.

Interrogado con dulce palabras contesta “Gano cinco mil pesos, mil lo reservo para mí y otro mil para mi mujer, dos mil pongo en el banco y con mil pago la deuda, los que pongo en el banco son los que invierto en mis hijos y el pago de la deuda son los mil que le doy a mi madre".

Sorprendido el Rey le solicita que bajo ningún concepto comente lo que le acaba de relatar a ninguna persona hasta que no vea su cara, que por supuesto es aceptada de inmediato por el laborioso emprendedor.

Pocos días después convoca a la población de su reino a descifrar el enigma de la forma como distribuir los ingresos conforme lo había oído, con una fuerte gratificación a quien lo resuelva y mucho mayor para aquel que a partir de la misma desarrolle una nueva teoría sobre la inversión.

No pasó mucho tiempo, compareció ante el rey una persona con resolución acertada, claro sin teoría complementaria que no deja lugar a duda en el monarca que la había obtenido del productor conocido.

Ordena que inmediatamente sea traído ante su presencia, a quien increpa de la violación del acuerdo atento no debía hablar hasta no ver su cara, a lo que responde “vi su cara veinticinco veces, Majestad, en las monedas de la paga“, respuesta inspirada en el relato de los apóstoles cuando Jesús sobre la cara del emperador en una moneda romana señaló “dad al césar lo que es del césar”.

En la otra pared del trono hizo colocar el rey, ahora con letras de plata el siguiente texto: Transaction: An agreement between a buyer and a seller to exchange an asset for payment.
La transacción es un acuerdo entre un comprador y un vendedor a cambio de un activo para el pago.

sábado, enero 08, 2011

DE MI LIBRO CUENTOS DE MI ABUELO

Cuento 1.- Las mujeres del labriego
El Rey era piadoso, equilibrado, justo, procuraba la virtud a pesar que ante cada decisión se le presentaban alternativas reñidas con la justicia, que desechaba inmediatamente, conocedor que en el ejercicio del mando no existen limitaciones y aunque injustas las circunstancias se acomodarán de tal forma que terminen luciendo apropiadas, pero como sabe que en su interior nunca serán aceptadas disciplinaba a los dioses al elegir la alternativa ejemplar.

Había salido esa mañana a transitar por tierras de sus dominios y lo sorprende la figura de un agricultor con estampa de guerrero que roturaba la tierra con un arado de mancera y que cuando completaba el surco de ida y vuelta , permitía a su caballo tomar un resuello mientras él por su parte comenzaba a bailar, tal expresan los pueblos de su reino su estado de felicidad.

Convoca su majestad al súbdito al que indaga sobre la causa de su contento, quien responde su dicha obedece a las excepcionales calidades de su mujer, quien al regreso del trabajo le recibe con dulces y suaves palabras, besos y abrazos en reconocimiento del esfuerzo de su labor, prepara una fuente de agua caliente, le lava los pies, le sirve la comida de su preferencia y le prepara la cálida cama para el reposo y regocijo.


Sorprendido y en la profunda inteligencia que caracteriza al gobernante, a pesar de su proverbial actitud virtuosa no pudo resistir a la tentación por lo que el rey le propone un canje de su talentos a esposa por tres de la suyas, con la advertencia que cada una de ellas tiene un defecto, ladrona una, buscona otra y caprichosa la tercera.

Acepta el agricultor la oferta, seguro de sí mismo que logrará disciplinarlas, de tal forma que si es tan feliz con una cuanto más lo será con tres.

Transcurrido el prudencial tiempo que exige la circunstancia, el rey se acerca subrepticiamente al fundo y oculto detrás del follaje contempla que el agricultor ahora bailaba en cada extremo de la chacra, al no poder dominar su instinto humano de curiosidad, tan impropio para un monarca, se acerca y nuevamente lo interpela sobre los fundamentos de su alegría que hacía duplicase sus bailes.

Responde el labriego, que efectivamente era inmensamente feliz con dos de las mujeres, a la ladrona la curo diciéndole que todos los bienes de la casa a partir de ese momento eran de su propiedad por lo que mal podría robar lo suyo tal como Creso dijo a Ciro:” ¿Qué hacen tus soldados?”. Ciro le contestó: “Saquean tus tesoros, Creso, porque han vencido.”. Y Creso, sabiamente, le dijo: “No, Ciro, saquean TUS tesoros, pues ahora todo lo que hay en Sardes te pertenece.”. Ciro dio orden de detener los saqueos y destrucción de inmediato, y de este modo, Creso salvó a su amada Sardes.
A la cortesana, la autorizó a dar rienda suelta a su instinto pero debía salir y entrar por el fondo de la casa, autorizada perdió para ella el atractivo del engaño, por lo que se reconstruyó como una fiel y cálida amante.
Que paso con la tercera, pregunta el rey.

La caprichosa no tiene compostura posible, junto con las otras dos la tiramos a un pozo de agua, quien mientras se ahogaba y como no podía hablar continuaba mostrando su manía y desvarío mediante señales.

Lo acontecido entre la mujer talentosa y el rey es una segunda parte de este cuento que nunca fue contada y mucho menos escrita.

sábado, enero 01, 2011

DOS HISTORIAS MAS

4.- Doña protesta es una vecina de la Falda, que por supuesto se hace llamar diferente, pero en su documentación se lee Protesta Humana y seguidamente el apellido, su padre un conspicuo habitante del norte de Italia le puso ese nombre. En su pueblo se había realizado una colecta para solventar trabajos de reparación de la iglesia, y el párroco huyó subrepticiamente con el dinero, nacida a los pocos días quiso expresar su descontento con el nombre de su hija.

5.- No recuerdo su nombre y de hecho creo nunca lo supe, el jovencito de alrededor de catorce años, lucía desenvuelto, normal para su edad que por motivos que tampoco recuerdo le solicite leyera una nota, “No sé leer me contesto”, vaya, acaso no fuiste a la escuela le señalé sorprendido, sí fui, dijo y continuo, por varios años, en la escuela rural de La Pampa, pero no aprendí.
En paralelo lo digo de mi inglés, que lo estudio desde hace cuarenta años, en realidad algo más, pero no aprendí.